Esta casita partió rumbo a Cáceres estas navidades; fue hecha para un regalo a partir de una estructura que ya venía pintada en su exterior y de la quedé enamorada nada más verla.

Quise personalizarla en la decoración por lo que pinté  o modifiqué todos los muebles y elaboré la cómoda del dormitorio de forma que ocupara el menor espacio posible.

Me gustó mucho el resultado y la sensación tan agradable de conseguir darle un aspecto distinto a piezas comunes.

Aquí también hay minis de apreciadas compañeras de este mundillo, tengo que agradecer sobre a todo a Gema (cyberarpía) y a Viti (El rastrillo de Viti) su colaboración desinteresada para que esta casita fuera lo que es, gracias chicas.