La única pena que me traje de la feria de Kensington es no haber podido visitarla a gusto, es una feria tan bonita y hay allí unas miniaturas tan exquisitas y preciosas que se merece ir sólo de mirona  y, a poder ser, de compradora compulsiva, pero todo llegará................



Y, unas pocas más para el recuerdo



Un paseo por Holland Park haciendo tiempo hasta la salida del vuelo